El consumo de energía eléctrica está directamente relacionado con los hábitos que mantenemos cada día en nuestros hogares y negocios. En muchas ocasiones, pequeñas acciones que pasan casi desapercibidas, generaran un incremento significativo en la factura eléctrica.
Adoptar prácticas más eficientes no significa renunciar a la comodidad, sino utilizar la energía de manera más consciente y responsable. Con algunos cambios simples es posible optimizar el consumo, cuidar los equipos eléctricos y contribuir al ahorro energético, que se traduce, a su vez, en un beneficio económico.
A continuación, te compartimos algunos hábitos que pueden ayudarte a reducir el consumo de la luz de forma práctica y efectiva.
Muchos dispositivos continúan consumiendo energía, aunque estén apagados. Cargadores, televisores, microondas, consolas de videojuegos y otros aparatos electrónicos generan lo que se conoce como “consumo fantasma”.

Este consumo silencioso puede representar entre un 7 % y un 11 % adicional en la factura eléctrica.
¿Qué puedes hacer?
Configurar temperaturas demasiado bajas obliga al equipo a trabajar más tiempo para enfriar el espacio, aumentando así el consumo eléctrico.

Recomendaciones para un uso eficiente
Dejar luces encendidas en habitaciones o áreas vacías incrementa el consumo de energía sin aportar ningún beneficio.
La iluminación representa una parte importante del gasto eléctrico diario, especialmente en espacios comerciales y oficinas.

¿Cómo reducir este consumo?
Equipos como planchas, secadoras, calentadores eléctricos y hornos demandan grandes cantidades de energía, sobre todo cuando se utilizan varias veces al día o de manera desorganizada.
Consejos para utilizarlos eficientemente

Implementar hábitos eficientes permite optimizar el uso de la electricidad, disminuir el monto de la factura y contribuir a un consumo más responsable.
Dotar a la población de un servicio eléctrico de calidad requiere de un esfuerzo continuo que combine inversiones estratégicas y una gestión clara que centre sus acciones hacia la resolución de las necesidades de las comunidades.
Las habichuelas con dulce son el postre tradicional de los dominicanos durante la Semana Santa. La complejidad de su preparación, que combina varios ingredientes de fácil fermentación, más la dureza de la corteza del grano, hacen que sea un alimento de difícil asimilación para el hígado y el páncreas, generando incómodas flatulencias en algunos.