Vivimos en un país tropical, lo que significa que estamos expuestos a lluvias frecuentes y a la temporada ciclónica cada año. En estos periodos es fundamental adoptar medidas de precaución para evitar accidentes eléctricos, pero también prepararnos para el impacto que el clima puede ocasionar en el suministro de energía.
Las conexiones ilegales o la manipulación no autorizada de equipos de medición no solo afectan la calidad del servicio eléctrico, sino que también incrementan el riesgo de averías y representan un peligro para la seguridad de las comunidades.
En el contexto actual, en que la sostenibilidad y el uso responsable de los recursos naturales siguen siendo una meta pendiente de la agenda global, la forma en que consumimos energía en nuestros hogares juega un papel importante en la estrategia de protección del medioambiente.